Invertir o especular, ¿qué diferencia hay entre inversor y especulador?

Hace poco estaba con mi chica en una tórrida tarde de primavera (en realidad hacía fresquete pero permíteme que me recree) cuando me preguntó, ¿qué diferencia hay entre invertir y especular? Muy seguro de mí mismo me quedé…Exacto, bloqueado.

A día de hoy, y tras un periodo de tiempo de profunda reflexión (y un gran esfuerzo dado que me juego la relación) creo que  la diferencia entre invertir y especular no va mucho más allá de una idea abstracta en la que:

  • El especulador es algo así cómo un granuja, un pillo, un astuto zorro que aprovecha algo que solo él, o un conjunto de privilegiados muy trabajadores con un gran afán de investigación, saben y aprovechan. 
  • El inversor, siguiendo con esa idea abstracta, es algo así como un buen padre de familia, equilibrado, que toma decisiones responsables, sopesadas y conservadoras, siempre pensando en el bien de sus seres queridos.

En mi opinión, todos somos ambos en uno u otro momento de la vida, sin embargo, y dado que el tema que nos atañe en El Conejo inversor es la inversión, tenemos que diferenciar bien entre ambos. 

El método que utiliza uno y otro personaje, es el punto dónde hay más diferencia entre invertir y especular:

  • El especulador se basa en en la filosofía “value for money”, es decir,  si lo vale lo pago. Y si alguien está dispuesto a pagar más por un producto, da igual si los cálculos, los datos o los históricos dicen lo contrario, lo vale y lo paga.  Un ejemplo actual es el valor del suelo o de los pisos, en creciente ascenso día a día sin tener en cuenta el paro, los ERTE, la quiebra de empresas, etc. Otro ejemplo de especulación es comprar una criptomoneda cuando vale menos de 1 céntimo, esperando que alguien hable de ella en un foro y pegue un pelotazo del 6000%.
  • El inversor sigue unos cálculos para salirse de esa “borrachera especulativa” (como si eso fuera posible…). Estos cálculos o datos en los que se basa un inversor pueden ser el valor del producto en los últimos años (histórico de datos), el PER (precio- beneficio de una acción), o el descuento de flujos futuros de alquiler.  Un ejemplo de inversión es comprar fondos de inversión bien analizados, conociendo su historia, las empresas que engloba, y su proyección. Otro ejemplo, comprar acciones de empresas multinacionales, líderes en su sector, con grandes barreras de entrada para sus competidores, y con descuentos por las economías de escala. Por ejemplo, Pfizer o Coca Cola.

¿En qué se traduce la diferencia entre invertir y especular? En una mayor o menor relación ‘rentabilidad-riesgo’:

  • El especulador arriesga mucho más de lo que quizá se imagina, pero puede conseguir una rentabilidad mayor de la que haya soñado. Por ejemplo, el especulador se atreve a meter su dinero en una plataforma digital descentralizada, que no está entre las más conocidas. Pero su inversión inicial de 100€ puede convertirse en 4000€, o bajar a 0€, en un mismo mes. 
  • El inversor arriesga, porque toda inversión conlleva riesgo, pero nada comparado con el especulador. El inversor mete su dinero en plataformas respaldadas por ejemplo por el Fondo de garantía de depósitos, o por países como Alemania o EEUU. Compra productos que tienen históricos de cómo se han comportado en los últimos 50 o 100 años, y obtiene una rentabilidad acorde a este riesgo. Si aún no sabes cómo, te recomiendo que eches un vistazo a nuestro curso para aprender a invertir tus ahorros.

Por supuesto, también se diferencian en:

  • El especulador es más amante de las emociones, del sentimiento que entraña la subida y bajada rápida de los precios, del placer de lo rápido, la velocidad, el corto plazo. 
  • El inversor, cómo persona ecuánime, sigue el camino del largo plazo y de lo racional, intentando poner cordura a este mundo de locos. 

En la diferencia entre invertir y especular, estos dos personajes que hemos relatado, no son inalterables, ¡para nada! En un mundo donde vemos a  jugadores de fútbol, políticos o científicos cambiar de chaqueta a diario, ¿no puede haber inversores y especuladores que hagan lo mismo? ¡Faltaría más!

Uno puede empezar en el papel de un terrible especulador, y si el precio no sube, o si sus ahorros se convierten en cero, convertirse en un inversor que estudia datos claros de largo plazo para todo aquello en lo que invierte. Y al contrario, un inversor que se apoya en unos cálculos perfectamente estudiados puede virar hacia un activo que esté subiendo para por ejemplo equilibrar su cartera, o porque considera que en el futuro generará mucho flujo de efectivo. 

¿Mi conclusión?

Mi conclusión es que seas lo que seas, nunca dejarás de ser más que una persona que introduce el dinero en un sitio con la esperanza de tener un futuro mejor. La convicción, la fe, la suerte, o el criterio, no son más que movimientos del mercado, y el tiempo será el único juez posible que arrasará con todo.

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